Tres candidatos muy distintos, cada uno bonito por razones diferentes.
Chefchaouen, la ciudad azul del Rif, suele considerarse el pueblo más bonito y fotogénico de Marruecos, aunque la Kasbah de Ait Benhaddou y el pueblo bereber de Imlil, en el Alto Atlas, son otros dos firmes candidatos, cada uno con un encanto muy distinto.
Con sus calles, escaleras y fachadas pintadas en distintos tonos de azul, Chefchaouen es probablemente el pueblo más fotografiado de todo Marruecos. Situada en las montañas del Rif, tiene un ambiente relajado, con pequeñas tiendas de artesanía y cafés con vistas a las montañas. La incluimos en nuestro tour de 10 días.
Aldea fortificada de adobe y Patrimonio de la Humanidad, la Kasbah de Ait Benhaddou parece sacada de un decorado de película -y de hecho lo ha sido, en producciones como Gladiator o Juego de Tronos-. Su belleza es distinta a la de Chefchaouen: aquí lo espectacular es la arquitectura fortificada y el paisaje del sur marroquí que la rodea. Está en la ruta de prácticamente todos nuestros tours desde Marrakech.
Menos conocido para el turista de paso, Imlil es la puerta de entrada al Toubkal, el pico más alto del norte de África, y un ejemplo auténtico de pueblo bereber de montaña, con terrazas de cultivo, casas de piedra y un ambiente mucho más tranquilo que las grandes ciudades.
No hace falta: nuestros circuitos más largos, como el de 10 días o el de 14 días, incluyen Ait Benhaddou y Chefchaouen en la misma ruta.
La teoría más popular la relaciona con la comunidad judía que se instaló allí en los años 30, aunque también se apunta a razones prácticas como ahuyentar mosquitos.
Sí, es una parada habitual de medio día dentro de una ruta más larga hacia el desierto, y también se puede visitar como excursión de un día desde Marrakech.
Incluye la Kasbah de Ait Benhaddou en la ruta.
Incluye Ait Benhaddou y Chefchaouen en la misma ruta.
Nuestro circuito más completo, con los pueblos más bonitos del país.